lunes, 13 de agosto de 2012

Contigo entendí




Contigo entendí que con una simple ilusión, el cielo no era el mejor medio de transporte.
Entendí que debía empeñarme más en perdonar, y no tanto en ser  perdonado.
Entendí que no tenía que cambiar de amistades, si aceptaba que también cambian los amigos.
Entendí que no tenía que ir muy lejos, podía encontrarte a mi lado, en mis amigos.
Entendí que no existía el estar solo, tú siempre ibas a estar conmigo.
   Gracias. 


lunes, 12 de marzo de 2012

Arriesgarse es perderse un poco, no arriesgarse es perderlo todo


La mayoría de personas se conforman en vez de arriesgarse y la verdad me incluyo entre ellas. Nosotros no nos acordamos de que cada día que pasa, no volverá.
Lo que muchos no saben es que el que arriesga no pierde nada. Se puede ganar o se puede aprender y para mi ninguna de las dos es perder. Que fácil suena, ¿No? Pero no es tan fácil como decirlo. No es que seamos cobardes cuando estamos frente a una situación a la cual no sabemos si arriesgarnos o no, pues nadie sabe qué puede pasar y lo desconocido siempre da miedo. Sin embargo, la única pregunta que dará vueltas en nuestras cabezas siempre será: ¿Qué hubiese pasado si…? Sí, gran pregunta que seguramente ya no puedes responder, porque es muy tarde… ¿O aún no?
Arriesgarse es, también, darse una oportunidad para cumplir una meta. Si no tienes metas, entonces no tienes rumbo. Si no tienes sueños, entonces ¿Cómo sabes a dónde vas? Si te cuesta mucho saberlo, agarra un lápiz y un papel y piensa en qué deseas lograr en la vida, sino solo basta con pensar que es lo que hace que te levantes cada mañana y justamente por eso es por lo que debes luchar. Uno siempre debe apuntar a sus metas, porque ellas nos motivan y por lo tanto nos dan esa fuerza que nos mueve. A veces pienso que el que no se arriesga por ellas, se va perdiendo a sí mismo.
Un día alguien me dijo: Nada es imposible, solo difícil. Y es verdad, no podrían imaginarse el poder que tenemos cuando estamos decididos, cuando queremos conseguir algo. Por eso, nunca tengas miedo de expresar lo que sientas, siempre ten la verdad por delante. Nunca pidas perdón por sentir, pues es como pedir perdón por existir. Y si en algún mal momento sientes la necesidad de llorar, hazlo, a veces es bueno. Que el orgullo nunca tape la verdadera persona que eres, este es solo una cortina, pero detrás de ella hay una persona débil que cree que esa cortina es su fuerza. La fuerza está en nosotros mismos. No nos debe importar lo que los demás piensen de nosotros, no vale la pena dejar de hacer lo que queremos por unos cuantos comentarios. Esas personas no saben nada de lo que somos capaces de lograr, nada sobre nuestros verdaderos sueños y metas y si son envidiosos, pues con más razón trataran de hacernos caer.
Pero recuerda antes que nada, que arriesgarse no es caminar hacia el barranco. Si tienes la certeza que a una persona no le importas, entonces no te arriesgues por ella. A veces hay que arriesgarse, pero siempre tiene que ser por alguien o algo que realmente valga la pena. Y si te arriesgas, arriésgate en el momento, en el presente. Si ya pasó, let it be. No pienses en arriesgarte a algo pasado. Cuando finalmente dejas ir al pasado, algo mejor llega. Si se vuelve a presentar en tu camino la oportunidad, let's do it, nada pierdes. Pero sino, por algo será.

Arriesgarse es caminar hacia donde hay neblina, sin saber que va a pasar. Arriesgar es estar decidido por algo, por alguien y actuar. Querer arriesgarse es una decisión y perder podría ser una opción; sin embargo, yo no la considero como una, porque como ya dije: cuando uno arriesga, nunca pierde.

sábado, 7 de enero de 2012

La felicidad; una decisión


''Ser feliz es muy complicado''
Al oír estas palabras se detuvo mi mundo por un momento, así como sucedía en ''Bernard's watch'', pero era yo la que me desconecté del mundo, no el mundo de mi. Al reflexionar supe que la persona que lo dijo estaba tan equivocada que mi subconsciente lo había detectado e inmediatamente me había motivado a fundamentar el porqué. Y la pregunta es tan sencilla como la respuesta que me vino a la mente: La vida es tan simple, que la complicamos nosotros mismos sin darnos cuenta, y al complicarla muchas cosas se convierten en obstáculos para ser felices. Y es que a veces suelo pensar que ser feliz es tan simple que no queremos serlo. Sin embargo, en estos tiempos, en esta sociedad, en este sobrevivir, el camino hacia la felicidad sabe totalmente amargo, muchas personas suelen verlo ridículo y otras al verlo tan difícil que descartan el intento. Pero es verdad que uno no puede regalarle unos lentes a una persona que no quiere mejorar su visión. Por eso, antes que nada se puede decir que ser feliz es una decisión. Ser feliz es precisamente no ser nadie más que tú mismo. Es no desear nada de lo que no tengas, al entender que tú tienes todo lo que necesitas. Es no llenarse de prejuicios ni dejarse llevar por palabras que se acobijan en el viento, pero que finalmente cubren nuestros corazones para impedir el paso al amor, pues no se puede juzgar y amar a una persona al mismo tiempo. Es no negarnos a crecer desconfiando de Dios ante cualquier problema, porque él lo puso frente a nosotros para hacernos crecer como personas, como por ejemplo cuando nos pone los defectos de otros para desarrollar nuestras virtudes. Es no aferrarse a nada ni a nadie, porque tus sentimientos pasan a dependen de otras cosas o personas, por eso ser feliz, es ser libre de todo tipo de dependencias, las cuales nosotros mismos permitimos, pues la única manera de que algo exterior a mí me pueda hacer sentir mal, es que yo se lo permita.
Ser feliz es saber amar. Es sonreír cuando tus papás te están gritando, porque sabes que se preocupan por ti. Es abrazar a tu hermana/o cuando está molesto contigo, porque sabes que no estará ahí para siempre. Es vencer tu orgullo por una persona que significa mucho para ti. Sí, el orgullo es el primer obstáculo que debemos vencer. ¿Se imaginan una vida sin orgullo? Todos podrían decir lo que piensan libremente, lo que siente y podrían demostrarlo sin importarles lo que las personas digan de ellos. No se quedarían con las ganas, no harían que sus sentimientos se pudran dentro de ellos. No dejaríamos pasar las oportunidades, de las cuales muchas veces nos arrepentimos después.

Se feliz es creer que el mundo es tuyo y saber que realmente lo es. Es disfrutar y aprovechar cada momento y dejarlo ir. Vivir el presente, amar… decir lo que sientes, lo que piensas, expresarte. Usar tus dones y desarrollarlos. Cambiar y mantenerte. Ser feliz es purificar el alma y desarrollar el poder interior, el ser interior. Es conocerte a ti mismo y amarte, no es criticarte sino corregirte. Es tolerar y comprender. Dar tu cien por ciento y amar todo lo que hagas.

Nada ni nadie nos puede hacer felices… solo nosotros mismos