jueves, 24 de febrero de 2011

Esperar recibir: Dar condicionalmente.


Una vez conocí a una persona que tenía muchas heridas en el corazón, tenia vacios literalmente. Pero al parecer era una persona muy feliz, una persona que amaba mucho. Siempre me preguntaba a mí misma, ¿Cómo es que podía sobrevivir si su corazón no estaba completo? Un día esa persona se acerco a mí y tuve la oportunidad de preguntarle: ''¿Cómo surgieron esos vacíos?'' Y ella me respondió: ''Así pasa cuando uno entrega amor'' Yo proseguí: ''¿Pero el amor no debería llenarnos?'' Ella muy serena me dijo: ''Cuando entregues amor, no siempre vas a recibirlo y es ahí donde tu corazón queda incompleto.'' Yo insistía: ''¿Pero cómo puedes seguir amando si no te aman?'' Y ella me respondió algo que recién tuve la dicha de comprenderlo: ''Siempre hay que dar, sin esperar recibir. Aunque para ti estos vacios puedan significar un corazón incompleto, para mí son las pruebas de amor que tuve en mi vida, me recuerdan que amé incondicionalmente y que Dios me dio el valor para amar más. Tal vez termine con partes vacías, pero me hace feliz haberlas entregado, porque después de todo el amor no está hecho para guardarlo ¿O si?'' Fue ahí donde me di cuenta que un corazón no valía más por no tener ni una herida, por ser perfectamente completo, si no por la belleza que envolvía un corazón que lo había dado todo, sin esperar que le devolvieran ni una sola parte que antes lo conformaba.
Fue ahí donde deje de esperar, porque a veces lo hacía inconscientemente, esperaba que las personas reaccionen igual a como yo lo había hecho para ayudarlas, pero cuando no fue así tuve una gran decepción, hasta que entendí el verdadero significado de dar sin esperar.

Nunca te quejes de un vació que no llenaron, pues solo Dios sabe quien te lo devolverá algún día y enamorate de lo particular y mágico que hay en el simple acto de dar. Dar incluso a personas que jamas volveremos a ver.

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