lunes, 14 de febrero de 2011

Una parte única e importante de Dios.


Dios nos mando al mundo porque necesitaba conocerse a sí mismo, pero de una manera más completa, necesitaba conocer cada parte que lo conformaba. Dicen que la mejor forma de conocerse es por medio de la experiencia, por eso creo el mundo y nos creó a nosotros que somos una parte de él, una parte única e importante. Nosotros ya sabemos todo lo que tenemos que saber, no venimos a aprender en lo absoluto, venimos a recordar. Quizás aprendamos para 'el sobrevivir' pero para lo demás solo debemos descubrirlo. Tenemos las mismas capacidades que Dios solo que como no tenemos fe en eso, es decir, no creemos que podemos tener las mismas cualidades que él, por ese simple hecho no logramos dominarlas, no logramos transmitirlas. ¿Se imaginan el potencial que tendríamos si viviríamos constantemente en unidad y paz? Si una sola parte, una sola persona puede hacer cosas increíbles, ¿Cómo serian varias de ellas con la misma fe de poder hacerlo? Debe ser por eso que Dios siempre nos dice que nos mantengamos unidos y nos amemos unos a otros, porque él confía en el poder que nos ha dado, confía en que cada parte que lo conforma sabe amar y puede practicar ese amor aquí, ahora y todos juntos pueden formar un ser maravilloso, divino, perfecto, una energía que nos hace felices, un amor absoluto que un día llamamos Dios.

Comprende a cada persona porque no es igual a ti, ama a cada una de ellas porque son parte del mismo amor, sonríele a una parte de Dios y miles de ellas te sonreirán.

No hay comentarios:

Publicar un comentario